¿Cómo es ser un dominante gay?

DOMINANTE GAY

Dominante gay

¿Te va más DOMINAR o ser DOMINADO? Te contamos cómo es ser un DOMINANTE GAY.

Ayer en CromosomaX te contábamos cómo es ser un sumiso gay, pero hoy nos toca ponernos al otro lado. No hay activo sin pasivo, no hay sumiso sin dominante. ¿Cómo es ser un dominante gay? Damos respuesta a esta pregunta para todos aquellos gays curiosos que buscan saber más sobre las relaciones de dominación y sumisión.

De nuevo tenemos que ponernos en antecedentes hablando de BDSM, que es algo más que el sadomasoquismo, sino que agrupa distintas prácticas sexuales y eróticas: bondage, dominación, sumisión y masoquismo forman las siglas BDSM. Dentro del mundo de la dominación y la sumisión hay quienes no solo la practican en el terreno sexual, sino que llevan estas prácticas a un estilo de vida. La dominación y la sumisión se complementan, así que veamos cómo es ser un dominante gay.

Básicamente un dominante gay domina a uno o más sumisos. Al hablar de dominación y sumisión no solo hablamos de relaciones pareja, ya que estas prácticas pueden tener lugar con más de 2 personas: un dominante gay con 3 sumisos gay, o 5 dominantes gay que someten a un sumiso gay. Se suele hablar de la dominación con D mayúscula y de sumisión con s minúscula. Hasta en en lenguaje se especificaa que el dominante está por encima del sumiso.

De nuevo tenemos que recordar que lo más habitual es que el dominante gay sea un hombre activo, masculino, fuerte, viril y de mayor edad que el sumiso gay, un joven pasivo, preferiblemente delgado y obediente. Esa es la imagen habitual en el porno gay. Pero que sea lo más habitual no significa que siempre sea así, ya que también existen jóvenes gays dominantes que dominan a señores sumisos, o dominantes pasivos que someten a su antojo a activos a los que les excita ser un mero objeto sexual que cumple órdenes. En las prácticas de dominación y sumisión siempre se cuenta con el permiso y el consenso de ambas partes, y suele usarse una palabra de seguridad en el caso de que el sumiso quiera pararlo por la razón que sea. Dominación y sumisión no es lo mismo que violación. Estas prácticas se producen porque a ambas partes les excita: al dominante gay le gusta mandar y tener a alguien con quien satisfacerse y al sumiso gay le encanta recibir órdenes y complacer en todo a su señor.

Un dominante gay impone sus deseos y su voluntad sobre una o más personas que ejercen el rol de sumiso gay. El dominante gay manda, ordena y dispone, el sumiso gay obedece. El dominante gay puede recibir la denominación de Amo, Dom, Señor, Máster, Rey, Dios... siempre en mayúsculas. El sumiso gay es el esclavo, sumiso, sub... siempre en minúsculas. En ocasiones los roles se alternan y en una relación de pareja ambos miembros pueden ejercer como dominantes y sumisos, cambiando de papel incluso en una misma sesión. La versatilidad también ha llegado a este terreno, por suerte para aquellos a los que les guste probarlo todo.

En el mundo del porno gay hemos visto muchos vídeos y ejemplos de un dominante gay ordenando a sumisos. Hay vídeos con prácticas más extremas que incluyen complementos de cuero, esposas, juguetes sexuales, columpios, arneses, fustas, fisting, lluvia dorada... Y vídeos porno gay de daddies o papis dominando a jovencitos pasivos, que no solo se encargan de ponerse de rodillas o a cuatro patas cada vez que su amo se lo ordena, sino que también tienen el papel de cuidar la casa, hacerle la comida o lavarle la ropa a su máster. ¿Te gusta más ser dominante o dominado?

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