Acabar con el VIH, clínica y socialmente

"LA EVOLUCI√ďN DE NUESTRA SOCIEDAD ANTE EL VIRUS ES ESTABLE, Y ESO NO ES BUENO"

Día Mundial de la lucha contra el SIDA. 

En España existen entre 140.000 y 170.000 personas infectadas por el VIH. Además, se estima que en la actualidad una quinta parte no está diagnosticada, lo que implica que más de 25.000 personas que son portadoras, no están recibiendo tratamiento y podrían transmitir el virus a sus parejas sexuales. Pero, ¿cómo ha evolucionado? En los años 80 el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), se convirtió en uno de los mayores estigmas de la sociedad, cuando muchas personas murieron debido al síndrome de la inmunodeficiencia adquirida, SIDA. Sin tratamiento, el virus va deteriorando el sistema inmunitario del paciente, lo que conlleva la aparición de infecciones y, en los estadios más graves y avanzados, enfermedades definitorias del sida que pueden acabar con la vida.

Con motivo del Día Internacional de la lucha contra el SIDA, CESIDA, la coordinadora estatal, ha presentado su nueva campaña de sensibilización sobre la importancia de realizarnos la prueba del VIH. La campaña, realizada con el apoyo de Gilead, tiene por objetivo insistir en por qué debemos conocer nuestro estado serológico para evitar el diagnóstico tardío del virus.

Jorge Garrido, secretario de CESIDA y director de Apoyo Positivo , una organización de innovación social comunitaria que trabaja con algunas de las comunidades más vulnerables en las áreas de SALUD (especialidad en salud sexual) ha querido proporcionarnos  contenido exclusivo que todos y cada uno de nosotros deberíamos saber para una mejor concienciación de este virus:

¿Qué es el V.I.H?

El VIH es el virus que destruye al sistema inmunitario mientras que el SIDA es la etapa final de la infección. No es lo mismo estar infectado por el VIH que tener sida.

El Virus de Inmunodeficiencia Humana no se trasmite por compartir un plato o una toalla, la forma más frecuente es la transmisión sexual (prácticas eróticas que incluyan en el acto acciones como la penetración). Como sabemos, existen “barreras” como el preservativo, que disminuye el riesgo de la transmisión, sin embargo, hay que aclarar que si el paciente se encuentra en tratamiento, no se considera portador de la enfermedad puesto que no podrá transmitir el virus. También existe la posible transmisión vía parenteral, aunque en España esté completamente reglado por pruebas realizadas a las mujeres embarazadas. También a través del contacto directo a la sangre como jeringuillas, para el consumo de drogas. Hablando de drogas, hace años, hubo una epidemia debida a la práctica del consumo de la heroína, que a día de hoy ha pasado a ser la epidemia del “chemsex”.

Los expertos definen el chemsex como la combinación de relaciones sexuales con el uso de determinadas drogas ilegales o sin receta con el fin de facilitar, potenciar o prolongar un encuentro sexual.

Nuestro especialista, Jorge Garrido nos comenta que va más allá de las personas que realizan la práctica, ya que hay un mínimo número de personas no tratadas en estos ámbitos, el problema viene ante la posibilidad de transmitir otras enfermedades como la hepatitis c. Normalmente el tipo de personas que acuden al chemsex, se han desarrollado socialmente de un modo distinto y les ha llevado a la necesidad de un impacto mayor, tratando con impulsos más satisfactorios a nivel psicológico, como es el placer o la interacción con otras personas.

Jorge Garrido insiste en que la situación psicológica de cada persona puede llegar a derivar a prácticas como estas, por eso, en Apoyo positivo, mantienen la prevención de forma individualizada. Ha sido un completo error durante todo este tiempo no individualizar y dice: “No puedes prevenir este virus a nivel grupal porque no hay un método clave para todos”. La prevención debe ser individualizada por una sencilla razón: cada persona tiene unos gustos eróticos, y unas prácticas sexuales distintas, ya sea por las circunstancias o por la orientación sexual.

No cabe duda, que cada persona se ve afectada de una manera ya que el VIH también supone una enfermedad social. La persona se enfrenta en determinados momentos como decirle a su pareja el estado en el que se encuentra y esperar un rechazo. A día de hoy se sigue manteniendo ese miedo aunque existan cientos de soluciones para que la calidad de vida de un portador sea igual a la de una persona no portadora del virus ya que el tratamiento es adaptable, y no se transmite. Este problema bifurca en el sufrimiento ya que se ve a nivel social aún  no está del todo trabajado.

Jorge Garrido nos explica que la  infección es estable, y no, no acaba de ser una buena noticia, ya que debería disminuir el porcentaje en un país que los métodos preventivos son un 99% accesibles.

Ante todo, debemos recordar que no solo debemos acabar con el VIH a nivel clínico, deberíamos acabar antes con la enfermedad “social o psicológica” que sufren sobre todo círculos jóvenes y el colectivo LGBTQI.

Asunción Díaz, responsable de la unidad de vigilancia de VIH/ITS y conductas de riesgo del Centro Nacional de Epidemiología  del ISCIII; Agoney, cantante y protagonista de la campaña; Ramón Espacio, presidente de CESIDA; Jorge Garrido, director de la productora Algo Está Pasando y secretario de CESIDA
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