barra head

Cinco vigilantes condenados por acosar a un compa帽ero por su orientaci贸n sexual

CONDENAN A CINCO VIGILANTES DE SEGURIDAD EN BARCELONA POR DISCRIMINAR A UN COMPA脩ERO HOMOSEXUAL

El juzgado de Barcelona ha condenado a año y medio a cinco vigilantes de seguridad tras haber humillado y discriminado laboralmente a un compañero por su orientación sexual.En su sentencia, se les condenan a 18 años de prisión por un delito contra la integridad social y lesiones físicas, incluyendo los agravantes de discriminación. A pesar de ello, el juzgado ha absuelto a dos de los siete acusados.

Los procesados han sido sentenciados a indemnizar con 30.000 euros por lo daños morales que le han causado a la víctima, además de otros 14.275 euros por las dos veces que el hombre estuvo de baja por un estado de ánimo bajo, ansiedad, alteraciones de la conducta alimentaria, insomnio y llanto frecuente, a consecuencia de los hechos de  vejación a los que estuvo expuesto diariamente. 

El hombre trabajaba como vigilante desde el año 2000, y a principios del 2002 fue destinado a la estación de Barcelona-Sants. Tras ese cambio, fue sometido a constantes “insultos, actos de ridiculización y mofas” por su orientación sexual, esta situación derivó a un acoso laboral ya que le encargaban los trabajos más penosos e intentaban perjudicarle personalmente.La víctima experimento una sensación de angustia por acudir únicamente a su trabajo y realizar sus labores diarias, por lo que tuvo que estar de baja entre febrero y mayo por trastorno de ansiedad.Pero a la vuelta a su puesto laboral, la situación no terminó, le colocaban lazos y pañuelos rosas, y proseguian los comentarios peyorativos. La situación de acoso empeoró ya que fue destinado por su jefe de equipo a servicios de “castigo”, trabajando a descubierto bajo la lluvia o en las denominadas “estaciones muertas” donde apenas había pasajeros.

La víctima denunció los hechos a la UGT, por lo que la empresa abrió una investigación y dejó claro que los hechos no estaban acreditados. Pero tras la denuncia, la Inspección de Trabajo sancionó con 12.000 euros por la vulneración de los derechos, pero esa sanción fue revocada por el juzgado. Y a pesar de todo ello, continuaron las vejaciones, amenazas e insultos y con ellos tuvo una segunda baja en agosto de 2003 y enero de 2004. La jueza consideró aprobada las vejaciones y comentarios hacia la víctima e incluso recogía en la sentencia que los superiores no tomaron ninguna medida al respecto.

驴Y t煤 que opinas?

Nombre:

Categor铆as:

Noticias relacionadas