Review: 'Halcyon', de Ellie Goulding

SEGUNDO ÁLBUM DE LA BRITÁNICA

 

 

Ellie Goulding golpeó el mundo del pop con fuerza hace 3 años, con un single, 'Starry Eyed', que nos recordó la existencia del concepto popstar cantautora: que una chica tenga una guitarra o un piano y componga sus propios temas no tiene que ir reñido con un disco pop bailable, emocionante y divertido. Su álbum, 'Lights', nos enamoró al instante, y su mini rivalidad con Little Boots duró hasta que nos dimos cuenta que 2009 había sido uno de los años dorados del pop (recordemos a Florence + The Machine, que también lanzó disco entonces).

Una reedición más tarde, llegamos a este 2012 esperando respuesta por parte de Goulding, que prometió un segundo álbum más emotivo. Y vaya si lo ha conseguido. Tras una sorprendente subida de las ventas del single 'Lights', unas semanas antes del estreno del primer single, Ellie lo presentó: 'Anything Could Happen', un tema que no llegará al 1 de Billboard pero que ha encandilado a muchos (y enfriado a otros).

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'Halcyon' es, según ella, "un pájaro que deposita sus huevos en el mar y calma el tormentoso mar". Tiene todo el sentido no sólo porque algunos de los temas mencionen claramente al océano, sino porque Ellie es ese pájaro que nos proporciona sus canciones como si fueran sus hijos. La imponente carga emocional de la que hace gala el disco puede echar para atrás a más de uno, que escuchará los temas y se sentirá abrumado por tanto drama y tanta oscuridad. Recordemos que el tema del disco es la tormentosa historia con su ex (¿pedirá derechos Adele?) y que antes del lanzamiento del mismo lo llamó para mostrarle los temas "antes que los escuchara en cualquier otra situación".

'Don't Say A Word' es una introducción como la copa de un pino: un minuto y medio acapella, ambiental y emocionante, que termina en una explosión y que define todo el álbum. 'My Blood' se convierte, sin duda alguna, en la verdadera primera canción y posiblemente la mejor del álbum: un grito honesto a la superación y a recuperarse de la peor de las rupturas. Sin duda, los verdaderos hits del álbum se reúnen en la primera mitad del disco: 'Joy', con su crescendo; 'Figure 8', que tiene todas las papeletas para ser single con ese rollito dubstep; 'Halcyon', que suena muy a 'Lights'. También encontramos 'I Know You Care', una de las baladas más honestas y puras del disco, que sirve como banda sonora de 'Now Is Good', un film de esos de lágrima fácil con Dakota Fanning interpretando a una enferma de cáncer que se enamora cuando le queda poco tiempo de vida.

 


 

Lo que Ellie Goulding se ha currado es la cantidad de bonus tracks y colaboraciones extras que añadir a las 12 canciones del álbum en su edición normal. Desde 'Hanging On' con Tinie Tempah a la brillante 'I Need Your Love' junto a Calvin Harris, a las que deberíamos sumar temas tan geniales como la electrónica 'Stay Awake', o 'Without Your Love', que bien podría haber sido de Florence + The Machine.

El álbum ha contado con la producción principal de Jim Eliot, que es la cara visible de Kish Mauve, una banda electropop británica de la que seguro que has oído algún que otro single y producción (se encargaron del 'Two Hearts' de Kylie Minogue) y el sonido bebe directamente de ahí. Echamos en falta a Starsmith, el hombre que le hizo creer en algo más que en su guitarra, una conjunción que nació de forma maravillosa en 'Lights' y madura de lujo en 'Halcyon'.

Lo que propone Ellie Goulding con 'Halcyon' es un sonido único, diferente, que mantiene la emotividad de un álbum acústico como el de Adele y el sonido actual de cualquier popstar actual, con la diferencia que sus temas son suyos y de nadie más. Ellie se ha superado a sí misma. Eso sí, no es un disco apto para todos los públicos. 

 

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